A veces investigar una música significa volver a tocarla. No para reconstruir exactamente aquello que ocurrió, sino para comprender desde adentro cómo estaba hecha. Recuerdos de bohemia, el single con el que Pablo Jaurena inicia en 2022 su discografía solista, nace de uno de esos ejercicios de escucha: recuperar un extraordinario arreglo de Astor Piazzolla para cuatro bandoneones y hacerlo circular nuevamente medio siglo después.
La historia comienza mucho antes. Recuerdos de bohemia, de Enrique Delfino y Manuel Romero, pertenece al repertorio histórico del tango argentino. Décadas después de su composición, Piazzolla tomó aquella música y escribió un arreglo para cuatro bandoneones que registró junto a Leopoldo Federico, Antonio Ríos y Rodolfo Mederos en 1971. La combinación resulta extraordinaria: cuatro intérpretes de enorme personalidad enfrentados al desafío de construir diversidad utilizando prácticamente una misma materia tímbrica.
Jaurena llegó a aquella grabación desde la escucha. Ante la ausencia de una partitura disponible, decidió transcribir el arreglo: reconstruir cada línea, identificar las voces y transformar nuevamente en escritura aquello que había sobrevivido en el registro fonográfico. El procedimiento tiene algo de arqueología musical, pero también algo mucho más concreto: el oficio paciente de quien necesita desmontar una obra para descubrir cómo funciona.
La dificultad no es menor. Cuando cuatro bandoneones ocupan simultáneamente registros semejantes, reconocer qué instrumento produce cada línea exige internarse en la arquitectura microscópica del arreglo. Melodías, contracantos, acordes, acentos y articulaciones forman una trama en la que la homogeneidad del timbre puede ocultar una escritura extraordinariamente compleja.
Una vez reconstruida, la partitura debía volver al sonido. Jaurena convocó entonces a Lautaro Greco, Joaquín Benítez y Ramiro Boero, tres bandoneonistas destacados de una nueva generación. El encuentro establece inmediatamente un juego de espejos: cuatro músicos contemporáneos frente a una escritura que alguna vez estuvo en manos de Piazzolla, Federico, Ríos y Mederos.
Pero la interpretación evita convertir ese antecedente en monumento. Greco, Boero, Benítez y Jaurena no intentan representar a aquellos cuatro músicos ni reproducir arqueológicamente una sonoridad de época. Reciben una escritura histórica y vuelven a someterla a aquello que toda partitura necesita para permanecer viva: otros cuerpos, otras respiraciones y otra experiencia del tiempo.

Allí reside buena parte del interés musical del single. La formación elimina prácticamente el contraste instrumental y obliga a buscar diversidad dentro de la semejanza. Cada bandoneón comparte con los demás mecanismos, registros y posibilidades tímbricas; sin embargo, el arreglo distribuye funciones y construye planos hasta convertir cuatro instrumentos aparentemente iguales en un organismo de múltiples voces.
El bandoneón revela entonces su extraordinaria condición polifónica. Puede cantar y acompañar, producir acordes, construir líneas contrapuntísticas, marcar acentos rítmicos o desplazarse entre registros con enorme flexibilidad. Multiplicado por cuatro, deja de comportarse únicamente como una de las voces características del tango para adquirir dimensiones casi orquestales.
También se multiplica el aire. Todo bandoneón depende físicamente de la apertura y el cierre del fuelle; cada frase está ligada a una respiración mecánica y corporal. En un cuarteto, cuatro respiraciones necesitan aprender a convivir. Abrir, cerrar, atacar, sostener y cortar forman parte de una coreografía invisible donde la precisión del ensamble consiste tanto en tocar juntos como en respirar juntos.
Esa dimensión física convive con la sofisticación de la escritura piazzolliana. Contrapunto, cambios de densidad, desplazamientos de las voces y contrastes de articulación hacen que el interés no dependa del protagonismo de un solista, sino de aquello que ocurre entre los cuatro intérpretes. La individualidad permanece, pero está constantemente subordinada a la arquitectura colectiva.
Por eso Recuerdos de bohemia funciona como algo más que una nueva versión de un tango histórico. Transcribir una grabación significa transformar sonido en escritura; interpretarla nuevamente significa devolver esa escritura al sonido. Entre ambos movimientos se produce una forma particular de transmisión musical: una memoria que no pasa únicamente por documentos y archivos, sino por el oído y las manos de los intérpretes.
El gesto también permite volver la atención hacia un formato poco habitual. Frente a la extensa tradición de orquestas típicas, sextetos, quintetos y diferentes agrupaciones tangueras, cuatro bandoneones solos producen una sonoridad extraña incluso para un instrumento tan asociado al género. La ausencia de piano, cuerdas y contrabajo deja al descubierto recursos que habitualmente permanecen distribuidos entre distintas familias instrumentales.
Jaurena encuentra allí una manera particularmente fértil de relacionarse con la tradición. No necesita alterar radicalmente el material para hacerlo contemporáneo. Su intervención comienza antes: escuchar, investigar, transcribir, convocar a otros músicos y crear las condiciones para que una música registrada hace décadas vuelva a ocurrir en el presente.
En una época donde la novedad suele asociarse con producir aquello que nunca existió, Recuerdos de bohemia propone otra posibilidad. A veces una música puede ser nueva simplemente porque alguien decidió escuchar el pasado con suficiente profundidad. Entre aquella grabación y este nuevo cuarteto transcurrieron décadas, pero el arreglo conserva intacta una cualidad esencial: todavía tiene algo para decir. Sólo necesitaba cuatro bandoneones dispuestos a volver a respirar juntos.
Recuerdos de bohemia
Pablo Jaurena
iNB22-003
Tango - Single
Producción musical:
Pablo Jaurena
Adaptación:
Pablo Jaurena
Cuarteto de bandoneones:
Lautaro Greco
Ramiro Boero
Joaquín Benítez
Pablo Jaurena
Pablo Jaurena es bandoneonista, compositor, arreglador y director argentino, una de las voces contemporáneas del bandoneón vinculadas a la renovación y proyección internacional del tango y la música instrumental argentina. Nominado al Latin GRAMMY® a Mejor Álbum de Tango por Retrato del aire, su primer álbum solista.
Pablo Jaurena is an Argentine bandoneonist, composer, arranger, and conductor—a contemporary voice of the bandoneon associated with the renewal and international reach of tango and Argentine instrumental music. He was nominated for the Latin GRAMMY® for Best Tango Album for *Retrato del aire*, his debut solo album.

