Hay músicas que primero encuentran un sonido y sólo después descubren cómo llamarse. Marco Wong, de BI, nació de esa manera. El título llegó cuando la composición ya existía y terminó condensando dos referencias que habían quedado impresas en su lenguaje: Marcus Miller y Cory Wong. Dos apellidos, dos maneras de comprender el groove y una combinación casi ficticia —Marco Wong— para nombrar algo que, en realidad, ya había comenzado a adquirir identidad propia.

Publicado en mayo de 2023, después del EP Al menos hoy, el single encuentra al proyecto de los hermanos Agustín y Horacio Ravasi en un momento de definición estética. BI venía construyendo desde Córdoba una música instrumental que tomaba elementos del jazz sin aceptar completamente sus fronteras. Ellos mismos encontraron una denominación tan irónica como precisa para ese territorio: “Casi Jazz”.

La expresión dice bastante más de lo que parece. No funciona como una negación del género, sino como una manera de relacionarse libremente con él. BI conserva principios esenciales de su lenguaje —improvisación, interacción, apertura armónica— y los coloca dentro de estructuras que los propios músicos prefieren pensar como “canciones instrumentales”. En Marco Wong, esa concepción encuentra uno de sus ejemplos más claros.

La referencia a Marcus Miller permite reconocer una primera coordenada: el bajo eléctrico no entendido solamente como fundamento armónico, sino como instrumento capaz de organizar la identidad rítmica de una composición. La de Cory Wong señala otra: precisión, síncopa, guitarra eléctrica y una concepción del funk donde pequeñas células rítmicas pueden sostener estructuras enteras. BI no intenta reproducir a ninguno de los dos. Los utiliza como materiales de una conversación.

Allí aparece Horacio Ravasi y su relación con el bajo eléctrico. El groove deja de ser simplemente una base sobre la cual ocurren melodías e improvisaciones: se convierte en argumento. Repetición, acento y desplazamiento producen una sensación de movimiento constante, mientras el resto de los instrumentos encuentra diferentes maneras de entrar y salir de esa corriente.

El piano de Agustín Ravasi trabaja desde otra dimensión del mismo problema. Aporta color armónico, articulación y espacio, evitando que la densidad rítmica convierta la pieza en una superficie uniforme. En BI, la armonía parece interesar menos como demostración de sofisticación que como posibilidad de modificar la percepción del groove: un acorde puede cambiar el paisaje sin necesidad de interrumpir el movimiento.

La presencia de Juan Belén en guitarra eléctrica adquiere entonces un sentido particular. Si una de las referencias conceptuales de la composición es Cory Wong, la guitarra se incorpora naturalmente al mecanismo rítmico del tema. Más que ocupar un primer plano permanente, puede funcionar como otra pieza dentro de una trama donde ataque, silencio y precisión son tan importantes como la altura de las notas.

Lucía Monqaut, invitada en saxo tenor, amplía en cambio la dimensión melódica y tímbrica. Su aparición introduce otra respiración dentro de una música construida sobre la insistencia rítmica. Esa tensión entre continuidad y apertura es central: mientras el groove proporciona estabilidad, las voces instrumentales permiten que la composición permanezca disponible para la improvisación.

Quizás por eso Marco Wong pueda escucharse mejor como una canción que como un ejercicio de jazz fusión. Tiene identidad melódica, una arquitectura reconocible y una economía de materiales que evita convertir la complejidad instrumental en exhibición. La técnica existe, pero permanece subordinada a algo más elemental: hacer que la música avance.

Ese principio atraviesa buena parte de la estética posterior de BI. El grupo, integrado en su formación de cuarteto por Agustín Ravasi, Horacio Ravasi, Ismael Avecilla y André Maurel, continuaría desarrollando una música basada en melodías claras, pulsaciones persistentes y una relación abierta con el jazz, el funk y diferentes lenguajes contemporáneos. Marco Wong permite escuchar un momento especialmente nítido de esa construcción.

La pieza también terminaría funcionando como carta de presentación fuera de Córdoba. Su circulación en programas especializados y, años después, su inclusión en la selección vinculada al Athens Jazz Festival acompañaron un proceso de internacionalización que llevó a BI hacia escenarios latinoamericanos y europeos. Aquello que había comenzado como una composición nacida del intercambio entre dos hermanos encontraba nuevos interlocutores a miles de kilómetros.

Pero quizá lo más interesante de Marco Wong sea que sus referencias internacionales no borran el lugar desde donde fue creada. BI no intenta sonar como una banda estadounidense de funk ni reproducir una determinada idea del jazz contemporáneo. Marcus Miller y Cory Wong aparecen como parte de una biblioteca musical global que músicos cordobeses pueden consultar, intervenir y devolver convertida en otra cosa.

Ese procedimiento define buena parte de la creación musical contemporánea. Las identidades ya no se construyen únicamente mediante genealogías locales ni mediante la pertenencia estricta a un género. También aparecen en la forma particular en que cada artista conecta músicas distantes y descubre relaciones que antes no existían.

Marco Wong nace exactamente allí: entre dos apellidos que nunca formaron uno, entre el jazz y aquello que ya comienza a dejar de serlo, entre la composición y el espacio reservado para que algo inesperado suceda. BI llama a ese lugar “Casi Jazz”. Quizás sea simplemente otra manera de decir que una música encontró la libertad suficiente para empezar a llamarse a sí misma.

Marco Wong
Bi
iNB23-005
Jazz - Single

Productor musical:
Agustín Ravasi
Horacio Ravasi

Compositores:
Agustín Ravasi
Horacio Ravasi

Bi:
Horacio Ravasi: Bajo
Agustín Ravasi: Piano y Teclados
André Maure: Batería y tambores
Ismael Avecilla: Saxo tenor y soprano

Invitados:
Juan Belén - Guitarra eléctrica
Lucía Monqaut - Saxo tenor

Bi es un proyecto argentino de música instrumental contemporánea, liderado por los hermanos Agustín Ravasi (piano y teclados) y Horacio Ravasi (bajo), junto a Ismael Avecilla (saxo) y André Maurel (batería). Su propuesta combina composición original, improvisación, claridad melódica y groove en un lenguaje abierto que dialoga con el jazz, la fusión y las músicas latinoamericanas.

Bi is an Argentine contemporary instrumental music project led by brothers Agustín Ravasi (piano and keyboards) and Horacio Ravasi (bass), alongside Ismael Avecilla (saxophone) and André Maurel (drums). Their approach combines original composition, improvisation, melodic clarity, and groove within an open musical language that engages with jazz, fusion, and Latin American music.