Pocas obras contienen una declaración estética tan explícita desde el título. Libertango une libertad y tango en una sola palabra y resume, casi como un manifiesto, el desplazamiento que Astor Piazzolla había decidido asumir frente a la tradición. En la versión de Trío MJC, esa idea vuelve a ponerse en movimiento: la libertad deja de ser únicamente el argumento histórico de la obra para convertirse en una manera concreta de interpretarla.

Piazzolla compuso Libertango en 1974, durante su etapa italiana, cuando su música profundizaba una apertura hacia nuevas sonoridades, instrumentos eléctricos y procedimientos que ampliaban definitivamente las fronteras del tango. El ostinato, la insistencia rítmica y una melodía de enorme capacidad de reconocimiento hicieron de la pieza una de sus composiciones de mayor circulación internacional. Esa popularidad plantea también un problema: ¿qué puede decir una nueva versión de una música que parece haber sido escuchada de todas las maneras posibles?

Trío MJC responde desde su propia historia. Jorge Martínez en piano, Pablo Jaurena en bandoneón y Mauro Ciavattini en vientos vienen construyendo desde Córdoba una concepción instrumental de la música popular argentina donde tango y folklore conviven con procedimientos provenientes del jazz y la música de cámara. No necesitan modificar superficialmente a Piazzolla para hacerlo contemporáneo; pueden entrar en su música desde un lenguaje que ya ha incorporado naturalmente varias de las preguntas que el compositor dejó abiertas.

La versión parte de un arreglo de Jaurena concebido originalmente para banda sinfónica y trío solista. Durante años, MJC lo interpretó en ese formato junto a distintas agrupaciones, convirtiendo la pieza en un espacio de encuentro entre la dimensión expansiva de una gran formación y la movilidad del pequeño ensamble. Al trasladarlo finalmente al trío, la escala se reduce, pero la música gana otra clase de libertad.

Desaparece la masa orquestal y quedan tres músicos frente a la estructura. La reducción obliga a redistribuir funciones y, al mismo tiempo, abre espacios. Allí donde una banda puede construir densidad mediante la superposición de numerosas voces, MJC necesita producirla mediante interacción, articulación y contraste. Cada instrumento queda más expuesto; cada intervención adquiere mayor peso.

El ostinato característico de Libertango resulta fundamental en ese proceso. Su persistencia proporciona un suelo estable sobre el cual pueden ocurrir desplazamientos melódicos, variaciones rítmicas y aperturas improvisatorias. La repetición no inmoviliza la música: genera una referencia contra la cual cualquier pequeña modificación se vuelve perceptible. Cuanto más firme parece el pulso, mayor es la sensación de libertad cuando alguna de las voces decide apartarse de él.

El bandoneón ocupa inevitablemente el centro histórico de esa sonoridad, pero Jaurena no lo utiliza para reproducir el gesto piazzolliano. Su relación con el lenguaje le permite trabajar desde adentro: articulaciones, acentos, arrastres y cambios de intensidad pertenecen a una tradición asimilada que puede ser intervenida sin necesidad de ser negada. El instrumento recuerda de dónde viene la obra mientras la interpretación decide hacia dónde llevarla.

El piano de Jorge Martínez aporta otra dimensión. Puede sostener la arquitectura armónica, reforzar la pulsación o desprenderse de esas funciones para intervenir como voz autónoma. Esa movilidad es central en la estética de MJC: acompañar y protagonizar no constituyen posiciones fijas, sino estados que pueden intercambiarse durante una misma pieza.

Los vientos de Mauro Ciavattini completan una combinación tímbrica que distingue al trío desde sus comienzos. Frente al carácter mecánico y respirado del bandoneón y al ataque definido del piano, el viento introduce continuidad, elasticidad y otra forma de administrar la frase. El contraste permite que las líneas se encuentren sin perder individualidad y acerca por momentos la interacción al comportamiento de un pequeño grupo de jazz.

Es precisamente la improvisación uno de los rasgos que singularizan esta lectura. En lugar de tratar la partitura como un objeto cerrado, MJC utiliza la estructura de Libertango como territorio para el intercambio. Los espacios solistas no funcionan solamente como episodios de exhibición instrumental: introducen incertidumbre dentro de una música extremadamente reconocible. Cada intérprete puede decir algo que no estaba completamente decidido antes de comenzar.

Ese procedimiento resulta particularmente coherente con la historia del grupo. Desde su formación, MJC ha trabajado sobre la música popular argentina mediante arreglos propios, composición e investigación tímbrica, articulando la precisión de la escritura con la espontaneidad de la interpretación. Su Libertango no es entonces una excursión ocasional por el repertorio piazzolliano: encuentra en él un terreno compatible con una búsqueda que el trío desarrolla desde hace años.

Publicada en 2021 junto con Adiós Nonino para conmemorar el centenario del nacimiento de Piazzolla, la versión evita que el homenaje se convierta en reverencia. Recordar a un compositor que hizo de la transformación una parte esencial de su obra exige algo más que reproducir fielmente sus partituras. Exige asumir el riesgo de volver a intervenirlas.

Por eso la palabra Libertango conserva aquí toda su vigencia. Casi medio siglo después de su composición, libertad y tango continúan unidos, pero ya no pertenecen solamente a Piazzolla. Pasan por las manos de Martínez, Jaurena y Ciavattini y adquieren otra escala, otra respiración y otra relación con la improvisación.

Tal vez allí resida la mejor manera de mantener viva una obra que se ha convertido en clásico: no preguntarse cómo debe sonar, sino cuánto espacio todavía contiene para que otros músicos puedan entrar. Trío MJC encuentra ese espacio y hace de él su versión de Libertango: tres instrumentos frente a una estructura conocida y, entre las notas escritas, la libertad suficiente para volver a descubrirla.

Libertango
Trío MJC
iNB21-002
Tango - Single

Producción musical:
Pablo Jaurena
Jorge Martínez
Mauro Ciavattini

Trío MJC:
Pablo Jaurena - Bandoneón
Jorge Martínez - Piano
Mauro Ciavattini - Vientos

Trío MJC es un ensamble argentino de música instrumental contemporánea integrado por Jorge Martínez (piano), Pablo Jaurena (bandoneón) y Mauro Ciavattini (aerófonos). Formado en Córdoba en 2005, desarrolla una propuesta que reinterpreta las tradiciones del tango y el folklore argentino desde un lenguaje abierto al jazz, la música de cámara y la creación contemporánea.

Trío MJC is an Argentine contemporary instrumental music ensemble comprising Jorge Martínez (piano), Pablo Jaurena (bandoneón), and Mauro Ciavattini (wind instruments). Formed in Córdoba in 2005, the group reinterprets the traditions of tango and Argentine folk music through a musical language open to jazz, chamber music, and contemporary composition.